La modernidad habla: “La línea 7 del metrobus”

Cuando un juez paralizó la construcción de la línea 7 del metrobus, el gobierno de la CDMX encabezado por Miguel Angel Mancera defendió el proyecto diciendo que los capitalinos lo necesitamos y que sus autobuses eran euro 5 o 6, es decir, que contaminan “muy poco” y que se habían probado muy bien esos autobuses y que iban a ser muy bonitos, etc.

Hoy ocurrió un accidente, porque es lo que es, un accidente, resulta que una unidad de estas estaba realizando un recorrido de prueba cuando chocó contra la estación de la línea 6, obviamente el techo de la estación es menor que la unidad (se anexa imagen).

Captura de pantalla 2017-08-03 a la(s) 23.24.07.png

Y entonces la modernidad habla y culpa al chofer mencionando que el mismo no siguió los protocolos y que debía de cubrir cierta ruta para evitar el colapso, curiosamente a bordo de la unidad había supervisores y el conductor tenía tarjetones federales y locales.

Ahora: ¿Que nos dice la modernidad? ¿Que quiere decirnos?

Lo obvio, pero que no se puede ver por la mezcla de mentiras que encierra la modernidad, la pos modernidad, primero es interesante como defienden un proyecto ante la tala de árboles diciendo cosas que carecen de legitimidad como que la sociedad demanda más metrobus, ¿Desde cuando saben ellos lo que demanda la sociedad? ¿La sociedad sólo demanda metrobus?, segundo “ellos” parecían muy seguros de conocer sus camiones con sus normativas euro X y promovían lo bien que se verían en la CDMX, parece que hay problemas de “compatibilidad” entre esos camiones y el mobiliario de la ciudad.

Pero además la modernidad culpa a los choferes de salirse de los protocolos, cuando el gobierno falla en otros protocolos, falla el fideicomiso del metro, falla la línea 12, pero un chofer no puede fallar, porque pone en evidencia lo evidente: se compró un camión incompatible con la ciudad.

Claro que es obvio que el camión de la línea 7 estaba haciendo pruebas en la línea 6, pero eso no es suficiente para dejar de denunciar la falta de planeación, la ausencia de un gobierno competente, esto solamente es el desvelo (quitar el velo) de un gobierno que esta cada vez más distante de la gente, si es que queda gente en la ciudad. Un gobierno que sólo quiere pensar en números, en líneas, en panoramas, en velocidad, en lo líquido.

Es la muestra viviente de que cada vez somos menos personas y más máquinas, después de todo, una máquina jamás hubiera faltado al protocolo, jamás se hubiera equivocado al regresar por una ruta por la que no debía.

Es un accidente sin heridos, sin pérdidas graves que lamentar, sólo unos cuantos fierros, pero el chofer será sancionado, ojalá el gobierno de la ciudad actuara con la misma severidad ante problemas que dejan pérdidas más lamentables.