Introducción a la modernidad

Hoy en día se habla mucho de “posmodernidad”, ese término que llegó de la mano de la hipercomunicación, de la internet, de todos esos medios de comunicación masiva y bidireccional que moldean nuestra vida y nuestras actividades. Junto a la “posmodernidad” llegaron otras palabras como “hipsters”, “kosher”, “orgánico”, “sustentable”, “objetivo”, “hater”, “crush”, “troll”, etc… algunas de estas palabras ya existían en nuestro vocabulario y tomaron nuevas matices, otras se popularizaron más, pero sin duda llegaron para definir formas de “jugar” a la vida de un modo distinto a la época previa de su introducción. Por mencionar un ejemplo, no es lo mismo tener un “crush” que tener un “amor platónico”.

Ahora para hablar de la modernidad, hay que hablar de la antigüedad, en adelante el mundo antiguo, el mundo antiguo se refiere principalmente a la cultura y psique occidental, digamos a la idiosincracia del mundo occidental, en este contexto el ser humano tenía una relación con el humano congruente, es decir, se trataba de vincular todos los aspectos de la vida con su respectivo elemento, a esto le llamo yo principio de correspondencia.

Un ejemplo del principio de correspondencia es que los astrónomos buscaban explicar los fenómenos de los movimientos de los astros con las leyes matemáticos, los teólogos buscaban explicar y relacionar el comportamiento humano deacuerdo a los principios religiosos y en general había digamos “estereotipos de vida” o “categorías de pensamiento” en donde cada persona o comunidad establecía valores, principios y conocimiento de acuerdo a sus creencias. De este modo en el mundo antiguo los católicos consideraban el matrimonio como algo sagrado, un sacramento que se realizaba exclusivamente entre hombre y mujer, mientras que algunos científicos por el contrario negaban la existencia de Dios.

En este contexto lo que me interesa resaltar es que los humanos del “mundo antiguo” tenían creencias definidas en cuanto a ciertas culturas o credos, lo cual se rompe con la modernidad, pero vamos a ir despacio. Ahora, obviamente siempre han existido sacerdotes pecadores y científicos creyentes, es decir, gente que va en contra de sus principios, credos, educación y demás, por lo que podemos decir que incluso en esos tiempos el divorcio era algo que se planteaba, sin embargo el principio de correspondencia imperaba.

Cuando decimos que el principio de correspondencia imperaba, hablamos de que en el mundo antiguo un sacerdote pecador era señalado de alguna u otra forma, es decir, el mundo denunciaba las inconsistencias entre una cosa y otra, mientras que en el mundo moderno existen homosexuales católicos, anticapitalistas que comen en McDonald’s, ecologistas que usan automovil, etc… Lo importante no es señalar que eso este mal, sino señalar que el mecanismo moderno lleva a la ruptura del principio de correspondencia, es decir, en la modernidad ya NO importa la relación digamos entre lo que uno dice y lo que uno hace.

Entonces, el mundo antiguo no era mejor ni peor estrictamente hablando, sin embargo si ofrecía a las personas cierta certidumbre y permitía una relación entre personas interpersonal, es decir, relaciones en donde solamente los involucrados podían entender sus construcciones sociales, a esto le llamamos intersubjetividad. ¿A que nos referimos especificamente?. Nos referimos a todas aquellas actividades que solo se pueden entender cuando se comparte una serie de significados en común, por ejemplo la ceremonia del té en Japón, un baile entre dos, una carta escrita en código, un chiste local, etc. La modernidad va en contra de todo ello, pretendiendo por ejemplo que todos entendamos lo mismo por moda, ciencia, moral, ley, justicia, política, etc… Cuando la realidad tiene tantos matices que no podríamos contarlos…

Entonces entender el mundo antiguo es entender un mundo en donde las personas podían elegir un sistema de creencias, obviamente una religión, una ciencia y a partir de ahí construir una familia, una serie de amigos y demás… encontrábamos entonces personas que categorizaban sus ideas, sentimientos y creencias en función de la importancia que ellos le otorgaban a dichos elementos, por ejemplo, para mucha gente lo más importante era Dios, luego la familia, luego el trabajo, luego los amigos, etc., cada quien imprimía el valor que deseaba a cada cosa.

Ahora, la ruptura ocurre cuando se “funda” la modernidad, es decir, cuando el positivismo y las ideas relativas a la objetividad empiezan a tomar fuerza junto con la revolución industrial y el avance tecnológico. Hablamos de una época en la que el pensamiento y los movimientos intelectuales empiezan a ganar muchos “adeptos” debido a que la modernidad de pronto muestra que el intelecto puede ayudarnos a vivir “mejor”, de pronto la medicina, la ingeniería, la electrónica y una serie de elementos más transforman radicalmente la forma de vivir. En el “inconsciente colectivo” hay un nuevo Dios, que es la modernidad, de algún modo el humano reafirma aquella frase “el hombre es la medida de todas las cosas” y se hace necesario atacar la gran brecha.

La gran brecha es la objetividad, un avión vuela porque los principios físicos de la sustentación, es ciencia y no otra cosa, de pronto la física y las matemáticas hacen posible lo que en otros tiempos sólo era un sueño, por lo que la época establece la necesidad de homogeneizar el conocimiento a la realidad física, es entonces cuando se crea el positivismo, es decir, ese movimiento que busca establecer el mundo como objetivo en lugar de subjetivo.

El dilema clásico de este problema es: Cuando cae un árbol en el bosque sin que nadie lo escuche, ¿suena? En el mundo objetivo si, mientras que en el mundo subjetivo no.

Entonces el mundo intentó homogeneizar el pensamiento mundial, ahora todos debíamos ir acorde a la nueva realidad, a la realidad física y aunque hasta la fecha hay en apariencia un choque entre por ejemplo la física y la religión, la realidad es incluso mas caótica.

El resultado fue un desastre total en donde se perdió por completo el principio de correspondencia, lo que encontramos fue que las nuevas ciencias y artes no encontraron puntos de acuerdo con las viejas, de modo que como mencionabamos se llegó al punto en el que “aparecieron” anticapitalistas que comen en McDonald’s, el problema fue querer homogeneizar el pensamiento y además denegar una verdad fundamental: la verdad psicoanalítica, lo cual es un tema enorme, pero definiremos brevemente.

La verdad psiconalaítica se refiere a los planteamiento fundamentales de Freud en donde establece entre otras cosas que no somos dueños de nuestra mente, de nuestros actos, de nuestro discurso o lenguaje. Por el contrario existe un aparato psíquico que funciona de acuerdo a cierta lógica que en muchos casos es metafórica.

Por un lado el avance científico fue mayor que el avance “intelectual”, aunque es muy peligroso hablar de intelectualidad, lo que pretendo decir es que por un lado la humanidad aprendió a volar en un Boeing 737, pero por otro lado no supo como integrar el conocimiento que permite el vuelo a su cultura anterior y todavía peor denegó la teoría freudiana sobre digamos… la psique, que no es otra cosa sino aceptar, aceptar que no somos quienes queremos ser, que nuestras pasiones continuamente nos controlan, que tenemos deseos reprimidos y no reprimidos y que nuestra naturaleza siempre será pulsional (término algo complejo de definir).

Entonces en la mente de las personas se empezaron a instalar ideas que no correspondían unas con otras, por eso decimos que se rompió el principio de correspondencia, mientras que en el mundo antiguo existían sectas, grupos, escuelas y demás, en el mundo moderno el eclectiscismo empezó a tomar una fuerza impresionante rompiendo con ideas y estilos de vida que antes imperaban, tan solo hay que pensar en la cantidad de divorcios que ocurren hoy en día cuando la iglesia católica en teoría los prohíbe “lo que Dios une, que no lo separe el hombre”.

Lo peor ocurrió cuando la ciencia empezó a señalar algo curioso: el universo no es tan objetivo como se pensaba, esto empezó con la caída de Principia Mathematica a cargo del genial Kurt Gödel, quien en su teorema de incompletitud de Gödel establece que incluso la aritmética básica no puede demostrar su propia consistencia, de modo que es imposible demostrar la consistencia de ningún sistema matemático y culminó con la física cuántica, cuyo mayor referente es el hipotético experimento del gato de Schrödinger, en donde se supone que en este universo el gato en cuestión puede estar vivo y muerto a la vez, lo cual es claramente imposible para la objetividad, para la modernidad, para el positivismo.

Entonces, ¿Qué es la modernidad?

La modernidad es una época y es un ente, como ente es invisible pero opera, no es una organización pero organiza, es una creación humana, como vemos es muchas cosas insustanciales, pero existentes, es un movimiento.

La modernidad es el resultado de los descubrimientos científicos y el lento avance de una consciencia global.

Ahora, intentaremos caracterizar a la modernidad.

La modernidad como sustituto de la individualidad:

  • En la modernidad la opinión personal es algo irrelevante, hay muchas opiniones en internet, la tele dice muchas cosas, ¿Qué más da lo que yo opine? o peor: mi opinión es la mejor, he leído mucho, he visto cosas en internet, tengo las herramientas para defender mi criterior.
  • La modernidad como medio de exposición de quien se supone que soy; Hago un perfil en facebook, otro en instagram, twitter, etc… Ahí expongo quien soy, mis ideas, los lugares que visito, etc… Hago lo mismo que hacen los demas pero soy un ente individual.
  • Yo se como concatenar conocimientos que parecen incompatibles entre sí, como ciencia y religión.

La modernidad es un movimiento social:

  • Para la modernidad todo lo viejo es el enemigo, en este sentido la modernidad es consumista, si tienes un iPhone viejo no sirves, si eres de hace dos décadas no sirves, no entiendes, si citas a un autor antiguo, eso no tiene validez, etc.
  • Hay que seguir lo que la masa dice, lo que está de moda, lo que tiene más likes, lo que se comparte más, etc…

La modernidad es un estilo de vida:

  • Se trata de estar a la moda, no solamente en ropa, también en lenguaje; hay que hablar bien, tener una ortografía impecable, una garamática sin igual, escribir con propiedad, conocer todas las palabras. Es necesario citar, tenemos que decir “según la ONU”, “según la OMS”, “Las estadísticas dicen”, “estudios independientes mencionan”, etc. El problema no es la OMS o la ONU o las estadísticas y los números, el problema es la falta de certidumbre, la pérdida de la confianza y sobretodo que la modernidad pretende que la forma sea más importante que el contenido, que el medio sea más importante que el mensaje, se trata de vender mierda y envolverla con palabras (envolturas) finas.
  • Es necesario usar un lenguaje moderno (hablamos de esto al principio).

La modernidad como consultor en relaciones personales:

  • Uno puede ser tolerante con sus amigos, conocidos y demás, no importa si van a los toros, si votan al partido político contrario, si han robado, “mientras a mi me trate bien, me vale como es con los demás”.
  • Amor líquido: Existe un maravilloso libro de Zigmunt Bauman que se llama así; “Amor líquido”, recomiendo su lectura.
  • El caso Summer: Recomiendo leer dos entrada de mi autoría; Otra vez Summer y Hoy voy a ser viejo.

A intento de conclusión para mi la modernidad es la época en donde los humanos ya no tenemos ideas propias, sino que tomamos el discurso de los demás y pretendemos hacerlo pasar por propio, es una época en donde todos creen saber, en donde todos opinan y lo valioso se pierde en este mar de palabras. En una época en donde los poderes fácticos están más presentes que nunca, vivímos el imperio de la moda, de la imagen, del dinero.

Considero que quedan más preguntas que respuestas (afortunadamente), pero me alegro porque este tema va para largo (espero que no más de un siglo) y por último recomiendo el libro “la sociedad sitiada”.

Análisis sobre “La Mars Aguirre”

Tenía mis dudas sobre si escribir este artículo o no, por su naturaleza personal, pero creo que la naturaleza política de la situación lo amerita. Este artículo no tiene el objetivo de “atacar” a la Mars, aunque es evidente que de algún modo las palabras tendrán ese destino, es un efecto que la modernidad pretende negar: les llaman daños colaterales. Hoy en día así pasa; la modernidad rige nuestra vida y las consecuencias las pagamos aunque indirectamente.

Empecemos citando algunas palabras de “La Mars”:

Hola, yo soy La Mars, tengo 16 años y hace unos días tomé la decisión consciente de salirme de la preparatoria…

… francamente estoy hasta la madre del pinche sistema pendejo retrógrada en el que hemos estado sumergidos por toda nuestra vida…

… en el cual el maestro se cree la gran verga por ser literal el cuidador de una guardería al que llamamos preparatoria…

… ¿Por qué no empezamos a hacer lo que queremos desde ahora?…

… pero no seas una oveja del sistema…

… no trates de impresionar, no trates de encajar.

Mi primera propuesta es “la Mars es otro producto de la modernidad”, NO se trata de una persona, no se trata de un individuo, se trata de un producto, justamente lo contrario de lo que ella proclama, es un elemento del sistema que no se siente cómoda en el sistema, pero que no puede dejar de ser parte de el.

Y lo podemos ver por su discurso, empieza por una frase interesante “tomé la decisión consciente de salirme de la preparatoria”, lo cual es característico de la modernidad, se trata de decir las cosas de un modo bonito, de usar eufemismos, palabras y términos complejos, tengan coherencia o no, se trata de usar palabras como razonar, discernir, escrutar, disentir, reflexionar y darles un contexto adecuado, hoy en día el mundo está lleno de discursos bonitos que ocultan una verdad, en este caso se exhibe que La Mars critica al sistema pero hace uso de su lenguaje, no es una coincidencia que los comerciales del gobierno digan frases como “ahora aprendamos a aprender”, del mismo modo en que esta chica actúa “conscientemente”. Lo peor es que conforme avanza el discurso se nota la ausencia de algún argumento que sostenga porque su decisión es consciente, además de que menosprecia y demerita el término, el uso de la consciencia puede ser usado por una chica de 16 años que decide dejar la prepa. Como señalé en mi artículo la ignorancia empoderada, un fenómeno curioso de la modernidad es que todo el mundo proclama ser inteligente, todo el mundo puede consciente, todos son críticos de cine, todos son politólogos, todos son expertos, sólo tienen que usar el lenguaje apropiado.

Continuamos con el sistema pendejo retrógrada y encontramos una gran verdad: el sistema es retrógrada, pero esta niña no distingue entre “el sistema” y “el sistema educativo”, no tendría por qué, pero valdría la pena, el primero es el padre del segundo y están estrechamente ligados, en este caso ella mezcla ambos sistemas como si fueran uno solo y vamos a aceptar esa propuesta y a realizar el análisis de ese modo.

Y aquí encontramos una piedrecita muy molesta en el zapato, la cual es cierta: somos esclavos de un sistema retrógrada que efectivamente nos que dice que debemos hacer para ser felices, nos dice que no debemos hacer, nos señala como debemos conducirnos en sociedad, etc. Ese mismo sistema nos califica, a la vez en que se supone que nos capacita, es un sistema complejo y la Mars con su video nos hace caer en una verdad muy incómoda que sería algo así como “son pendejos los que estudian y siguen al sistema”, yo creo que por eso mucha gente instantáneamente se convirtió en su “hater”, porque ella toca una fibra muy sensible, de golpe y porrazo llama borregos a toda una población a la que le costó mucho trabajo tener un buen empleo, un título universitario y demás… Ella llega y desacredita a toda esa gente, pero ¿Quién es ella? yo diría que es la ignorancia empoderada y un producto de la modernidad, una persona que seguramente tiene muchos talentos, pero criterio nulo y una anulada capacidad de superarse porque pretende ser libre por la vía de la modernidad, algo que no es posible.

Y no es posible porque la modernidad llegó para destruir las estructuras sociales, las estructuras morales, la modernidad permite que todos estudiemos en línea a la vez en la que nos convierte en entidades invisibles, invisibles porque es muy difícil imprimir nuestra estampa/huella en internet, invisibles porque diferenciarnos en internet es ser una aguja en un pajar de información, invisibles porque en internet todos somos genios, todos somos sabios, el espacio interindividual es inexistente. En un debate te puedes encontrar con fanáticos religiosos y ufologos discutiendo sobre un solo tema, es en cierta forma la guerra civil (concepto que abordaremos recurrentemente en este blog).

Pretende ser libre por la vía de la modernidad… Es decir, busca el reconocimiento de lo que hace a través de internet, invita a la opinión pública a participar, expone sus pseudo-argumentos a través de internet como diciéndole al mundo “Estamos mal en esto de la educación y sólo yo me estoy dando cuenta de ello”, como si ella fuera la primer persona y única en notarlo, pero como buen producto de la modernidad omite a los demás, omite a los otros, los anula, para ella no hay Robespierre, Montesori, Edgar Morin, etc… El sistema está mal y no importa lo que hayan dicho otros teóricos de la educación o el estado, ella es la que denuncia, la que va a ir en contra, ella sola, ella es la oposición. Así es la modernidad, entidades que creen que viven una experiencia única de vida sin ningún otro referente… Dicen que aquel que no conoce la historia está condenado a repetirla, ella vive una historia que se ha contado muchas veces, pero que se ha contado de una forma masiva gracias a internet, vieja pero nueva.

Y bueno, el problema es que al igual que muchas personas, ella critica sin ofrecer soluciones y ni siquiera sabe que es lo que crítica o enfoca su crítica sobre algo,  ella no cuestiona los exámenes o los contenidos o los procesos de evaluación o formación o los planes de estudio, solamente habla de la actitud de los maestros y aunque tiene razón, eso es nada comparado a los problemas que tiene el sistema educativo. Tampoco dice que es lo que quiere hacer de su vida o que es específicamente aquello que el sistema le impide hacer, es oprimida pero no dice de que forma o hacia que dirección, de ahí que algunos califiquen el asunto como un berrinche.

El asunto es también como las personas tratan desesperadamente de buscar la diferencia, buscan no ser ovejas, buscan ser diferentes, al final es lo mismo: buscan ser reconocidas. La opresión del sistema la sentimos todos por igual, pero hay quienes creen que el discurso puede operar en contra de ella por sí mismo. Ser diferente en realidad es mucho más complicado, pero hay quienes creen que basta con seguir usando un discurso radical para efectivamente ser diferente, en la política basta con decir “rechazo categóricamente cualquier asociación con XXX”.

Todo esto nos translada a un momento curioso, veamos el siguiente video acompañado de su descripción :

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Mars dice “la gente rata suele robar mis en vivos”, se me hace curioso como del mismo modo ataca a Adela Micha (una “periodista”) diciendo que se quería colgar de su fama, al parecer la idea de Marcela de ser libre y dejar de ser una oveja del sistema pasa por ser algo así como una “influencer” (lo que quiera que sea eso) y vivir de su imagen, así, sin más, internet lo permite y es valido. Pero ahora Marcela es una víctima de robo, le roban sus videos para monetizarlos, curiosamente el sistema es el encargado de vigilar que no haya plagios, el mismo sistema que ella ataca es el encargo de vigilar y castigar 😉 estos asuntos.

La conclusión de esta historia es la falta de individualidad, el poner sobre la mesa el hecho de que la gente quiere escapar de esta sociedad, de esta modernidad, de este sistema, de esta matrix, pero no sabe cómo y peor aún, se atreve a decir y hacer cosas que tienen trasfondos interesantes, en este caso, ella maneja un discurso anti-sistema pero de anti-sistema tiene nada, de original tiene nada…

Esta chica es la personificación de muchas personas que en tiempos anteriores no tenían las herramientas para comunicarse masivamente, más un discurso que siempre está volando, el discurso de la modernidad, en donde cualquiera puede decir “he tomado la decisión consciente” o cosas como “después de reflexionar objetivamente, he decidido…” o “He analizado los pros y los contras de esta situación y creo que …”, es decir, la modernidad nos ha enseñado a acomodar palabras para que suenen bonitas, congruentes, interesantes, coherentes y demás pero sin contenido alguno, se trata de intentar legitimar ideas, planteamientos, berrinches.

¿Qué tienen en común televisa y disney?

La respuesta es corta: Televisa creó Blim y Disney planea crear su propia plataforma de VOD (Video on demand).

Lo curioso del asunto es la distribución del dinero, hoy no hablaremos de la lucha de clases, pero si rememoraremos un poco el estado, en una época anterior (pero no muy anterior) los poderes fácticos se consolidaron en sectores clave y uno de ellos fue el de las telecomunicaciones, particularmente la televisión, pero sin dejar de mencionar por ejemplo la industria del cine que Hollywood monopolizó totalmente.

Netflix llegó a cambiar eso y a plantarle cara a las televisoras, por fin internet rompía con una serie de paradigmas respecto al entretenimiento audiovisual, veamos un poco:

  • En México por ejemplo televisa producía contenidos que buscaban manipular e incidir sobre su población, básicamente contenido basura para promover y administrar la ignorancia de la gente, eso se rompió con netflix, donde la gente decide que y a que hora ver lo que la gente quiere ver.
  • Las televisoras dependen y dependían de patrocinadores que pagaran espacios publicitarios, con netflix eso también se rompe, siendo los usuarios los que pagan directamente y se libran de los molestos comerciales.
  • Los dos puntos anteriores llevan a otro lugar de quiebre: anteriormente el producir una serie o película era un evento que pasaba por la decisión de un productor. Entonces esa persona decidía si la película o serie o cuestión sería viable financieramente o no, eso daba como resultado un fenómeno interesante, una especie de paternalismo. Los televidentes no sabían lo que querían ver o no importaba, las televisoras elegían que sería bueno que vieran. Netflix por otro lado da más libertad a los productores y les permite desarrollar más creativamente, gracias a esto netflix tiene series que nunca habríamos visto en la televisión tradicional.

Es importante mencionar que esto NO pretende ser una publicidad hacia netflix simplemente una reflexión de como su modelo llegó a cambiar las reglas del juego de los grandes, de los titanes, de las televisoras y grande estudios y cadenas de entretenimiento.

Y entonces… “El imperio contraataca” (nunca mejor dicho).

Televisa entonces saca “Blim” y pretende recuperar su trono en torno a la manipulación masiva, ya que desarrolla contenidos exclusivos con su característico toque personal, basta buscar “nosotros los guapos”, que como se puede apreciar es contenido sumamente pulcro, culto y trascendente, con una puesta en escena que deja ver como los guiones son escritos con el refinamiento más agradable que un oído podría escuchar.

Y es curioso como Disney pretende hacer lo mismo, aunque obviamente disney lo haría todo “rosa”, todo familiar, con sus películas sobre valores y cuentos de hadas, sin embargo eso no tapa la realidad, Disney, al igual que Blim van por lo que perdió el imperio: dinero, influencia, rating, control sobre los espectadores.

Es el libre mercado y hay que respetarlo, pero no se ve que Disney habría podido hacer su propio servicio VOD hace mucho, pero no les interesó, porque la industria muere por falta de creatividad, porque vivían muy cómodos pensando que eran los únicos, porque les gustaba su posición, porque si por disney fuera les encantaría que el mundo fuera como era antes… cobrando sus películas en el cine, cobrando por sus películas en los aviones, vendiendo sus películas en soportes como el VHS que se desgastan y en plataformas de pago por evento… les gustaría seguir teniendo el negocio redondo que tenían en los 90’s… Y nunca les importó el usuario final, pero llegó Netflix y no se puede regresar el tiempo, entonces hay que copiar el modelo, haya que retirar el contenido de ahí (lo cual es algo deshonroso a mi parecer) y hay que ser modernos… Disney deberá  justificar la creación de su plataforma, mercado al que llegan tarde…

Deberán convencer a la sociedad de que lo hacen por la sociedad misma y con el propósito de mejorarse así mismos, pero será mentira, si la verdad hablará su plataforma debería decir algo así: “Somos Disney Stream, ahora por 10 USD al mes podrás disfrutar de un catálogo sorprendente que antes estaba en otras plataformas, más contenido exclusivo de mediana calidad y que quizá ya viste en el cine. No tendrás tantos contenidos como en otras plataformas, pero es que nosotros también queremos nuestra tajada del pastel”.

Un usuario de meneame.net apuntaba: “Ahora deberemos suscribirnos a Netflix, Amazon, Hulu y demás plataformas para poder ver todas las series que queramos”, lo cual suena a una realidad inminente… Pero esto es la modernidad.

Mientras Netflix fue un pequeño espacio y tiempo que permitía que el usuario tomara un poco de control sobre su propio entretenimiento (personal, valga la redundancia), encontramos como el biopoder no puede estar quieto y entonces pretende imponer sus medios y sus propios contenidos en ocasiones para no darnos esa libertad.

La modernidad habla: “La línea 7 del metrobus”

Cuando un juez paralizó la construcción de la línea 7 del metrobus, el gobierno de la CDMX encabezado por Miguel Angel Mancera defendió el proyecto diciendo que los capitalinos lo necesitamos y que sus autobuses eran euro 5 o 6, es decir, que contaminan “muy poco” y que se habían probado muy bien esos autobuses y que iban a ser muy bonitos, etc.

Hoy ocurrió un accidente, porque es lo que es, un accidente, resulta que una unidad de estas estaba realizando un recorrido de prueba cuando chocó contra la estación de la línea 6, obviamente el techo de la estación es menor que la unidad (se anexa imagen).

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Y entonces la modernidad habla y culpa al chofer mencionando que el mismo no siguió los protocolos y que debía de cubrir cierta ruta para evitar el colapso, curiosamente a bordo de la unidad había supervisores y el conductor tenía tarjetones federales y locales.

Ahora: ¿Que nos dice la modernidad? ¿Que quiere decirnos?

Lo obvio, pero que no se puede ver por la mezcla de mentiras que encierra la modernidad, la pos modernidad, primero es interesante como defienden un proyecto ante la tala de árboles diciendo cosas que carecen de legitimidad como que la sociedad demanda más metrobus, ¿Desde cuando saben ellos lo que demanda la sociedad? ¿La sociedad sólo demanda metrobus?, segundo “ellos” parecían muy seguros de conocer sus camiones con sus normativas euro X y promovían lo bien que se verían en la CDMX, parece que hay problemas de “compatibilidad” entre esos camiones y el mobiliario de la ciudad.

Pero además la modernidad culpa a los choferes de salirse de los protocolos, cuando el gobierno falla en otros protocolos, falla el fideicomiso del metro, falla la línea 12, pero un chofer no puede fallar, porque pone en evidencia lo evidente: se compró un camión incompatible con la ciudad.

Claro que es obvio que el camión de la línea 7 estaba haciendo pruebas en la línea 6, pero eso no es suficiente para dejar de denunciar la falta de planeación, la ausencia de un gobierno competente, esto solamente es el desvelo (quitar el velo) de un gobierno que esta cada vez más distante de la gente, si es que queda gente en la ciudad. Un gobierno que sólo quiere pensar en números, en líneas, en panoramas, en velocidad, en lo líquido.

Es la muestra viviente de que cada vez somos menos personas y más máquinas, después de todo, una máquina jamás hubiera faltado al protocolo, jamás se hubiera equivocado al regresar por una ruta por la que no debía.

Es un accidente sin heridos, sin pérdidas graves que lamentar, sólo unos cuantos fierros, pero el chofer será sancionado, ojalá el gobierno de la ciudad actuara con la misma severidad ante problemas que dejan pérdidas más lamentables.