Monstruos de la modernidad

Anteriormente escribí un post sobre lo que es la modernidad llamado introducción a la modernidad, sin embargo el concepto es tan envolvedor que es difícil disntinguir todo lo que abarca y sus consencuencias, no en balde hasta hace poco era relativamente común que todo el mundo dijera que tal o cual cosa es “posmoderna”.

Hoy escribo con una profunda confusión sobre un hecho en particular y una serie de eventos de los cuales esta vez no tengo una lectura clara, pero los abordaermos paso a paso y los iremos desmenuzando.

El evento principal es el feminicidio de Mara Fernanda Castilla, en esta ocasión todo parece indicar que el uso del término feminicidio está justificado al 100% y esto evoca todo tipo de reacciones, sin duda hay un hartazgo, hay una reacción desmedida por practicamente toda la sociedad y no es para menos, pero sobretodo hay un quiebre.

Hace poco tiempo se supo también de una joven que subió a una combi y que sufrió una muerte similar, sin embargo en este caso parece más relevante que haya sido en un “cabify”, algunos sectores de la sociedad parecen escandalizarse de que esto sea posible, ¿Por qué jode tanto que haya sido un cabify? Suerte que no le tocó a un uber.

Hay quien dice que México es un estado fallido, lo cierto es que el gobierno parece hacer cosas con suma rapidez cuando la presión mediática está sobre ellos, en esta caso la respuesta no se hizo esperar y se suspendió el servicio de cabify en Puebla, lo cual me parece exagerado, desproporcionado e injusto. Se me hace incluso terrible que se tenga que hablar de esto, ya que aunque es claro que la selección de conductores podría mejorar, la realidad es muy diferente, los feminicidios ocurren con o sin cabify y en este caso le tocó a Cabify.

Nunca vi a un gobierno realizando acciones como la de suspender el servicio de cabify en otras entidades, a lo que yo pregunto, ¿Que hizo el gobierno de Chihuahua respecto a las muertas de Juarez?, ¿Que ha hecho el gobierno del estado de México al respecto? En este caso lo que yo veo es un gobierno que actúa visceralmente y sin lógica alguna, me parece preocupante, el problema no es cabify, el problema es un estado fallido, el problema es la descomposición social.

Los agresores de mujeres están en todas partes y se encuentran integrados en una sociedad caótica, heterogénea y sin identidad alguna, son producto de un estado que descuido la educación, el trabajo y otros aspectos fundamentales que permiten una convivencia armoniosa, es una hydra a la que le cortan una cabeza y le salen tres, suspender a cabify solamente dejará a los usuarios más indefensos aun, si no entendemos este punto estamos francamente perdidos.

Y este es uno de los primeros monstruos de la modernidad, hay un dicho que reza más o menos “muerto el niño, se tapa el pozo”, pues en este caso sería “muerto el niño, se prohíben los pozos”. Este monstruo niega y deniega una serie de realidades, libertades y principios, también dice que el antro del que salió Mara no debía estar operativo a cierta hora, lo que convierte México en un espacio en el que sus ciudadanos no deberían transitar a ciertas horas, ¿Donde queda nuestra libertad?, un mexicano debería poder estar en cualquier parte del territorio a cualquier hora, pero al parecer la autoridad dice que no, que para evitar estas situaciones no, que por nuestra propia seguridad, no. Volviendo al dicho, sería algo así como “los pozos matan niños”, en lugar de mencionar algo así como “la negligencia mata niños”. De pronto es la noche la que agrede a las mujeres y no la ausencia de un estado que funcione.

El problema de fondo como he dicho es la descomposición social, ya no digamos institucional y esto tiene mucho que ver con el principio de correspondencia, que insisto pueden leer en mi artículo introducción a la modernidad, es vital que entre nosotros los ciudadanos pueda existir una forma de relacionarnos unos con otros, de unirnos y de entender como se conectan nuestras vidas en esto que llamamos sociedad. La o las personas que agredieron a Mara lo hicieron entre otras cosas porque confían en la incapacidad del estado para proteger a sus ciudadanas y a la vez porque no hay una sociedad en la que sus ciudadanos sientan un interés recíproco en el bienestar del otro, es decir los ciudadanos nos ciudamos ni protegemos entre nosotros mismos.

Para poner un ejemplo, alguna vez me contaron que en Tailandia se les advierte a los turistas que eviten todo tipo de pelea o discusión con los locales, porque en caso de un conflicto, los tailandeses no dudan de invertir a favor de sus compatriotas, por lo que un turista se ve rapidamente en desventaja. ¿Qué pasaría si en México todos los ciudadanos “saltaramos” ante cualquier sospecha de agresión hacia una mujer? Creo que es una pregunta algo ingenua, pero lo que quiero señalar es la ausencia de toda cohesión social que nos permita protegernos mutuamente, después de todo el hotel reportó la ausencia de una toalla y una sábana pero al parecer no pudo notar a una joven siendo violentada y no culpo al hotel, pero en ocasiones la sociedad es diestra para detectar anomalías, en este caso nadie vió nada, sólo unas cámaras captaron anomalías posteriormente.

Ahora ¿Quién es el loco o el monstruo o el feminicida? La realidad es que a estas alturas es difícil caracterizar a las personas, la perdida de la individualidad da origen a una vida ciertamente esquizofrénica en donde la modernidad busca culpar a los dientes y no al león. El problema de la modernidad, insisto es que no hay un sujeto, solamente hay sombras, ideas, esteretipos, comportamientos, el estado esta culpando al chofer, quien puede que sea el responsable, pero en todo caso el es solo un diente, es una persona que no puede haber cometido todos los feminicidios que acontecen en el país, es muy poca cosa para todo el fenómeno de la violencia contra las mujeres, es un elemento de un comportamiento sistemático. Y primero que nada quiero aclarar dos cosas, la primera que no se debe obviar el estado de derecho y que este personaje debe ser inocente hasta que se muestre lo contrario y la segundo, que para mi existe la SOSPECHA de que hay más de una persona involucrada en este feminicidio.

Pero el estado es ágil para estos casos y practicamente ya condenó a este sujeto, como si matando a un perro acabaramos con la rabia y reduce el asunto a una situación de un loco que priva de la libertad a Mara, la viola y asesina, los que quieran creer esa situación están en su derecho, pero yo creo que hay más, sin embargo el estado parece que va a defender la tesis de que el móvil de feminicidio sólo está relacionado con la violencia sexual y machista, considero que es necesario inconformarnos con una explicación tan corta, las mujeres merecen una explicación de por qué las están matando.

Uno de los monstruos es el silencio, la indiferencia y también la política, podemos llamarlo gobierno y es un monstruo que habla con un lenguaje politicamente correcto, que parece actuar pero que no actúa, que parece preocuparse pero que no se preocupa, que parece presente pero está ausente y sólo aparece para intentar cubrir su ausencia.

Por otra parte el monstruo feminicida es un monstruo sin rostro que se esconde en algunos ciudadanos, pero puede ser cualquiera, el quiebre del principio de correspondencia dio lugar a una serie de sociópatas que están superadaptados a la realidad, pueden ser corteses, amables y engañar a las pruebas de confianza y demás, combatir a un enemigo invisible es algo complicado, en Europa por ejemplo antes de algún ataque terrorista han existido ciertas advertencias por organismos de inteligencia, pero incluso esos estados de “primer mundo” son incapaces de anticipar a un enemigo que entiende la mecánica del caos.

¿Cómo se combate a un enemigo así? En “el caballero de la noche” Alfred cuenta una anécdota sobre un ladrón de joyas y responde rapidamente “tuvimos que quemar todo el bosque”, esa es la magnitud del problema, ese el tamaño de una sociedad descompuesta, la única forma de combatirla es a través del reestablecimiento del principio de correspondencia, pero eso se antoja imposible a estas alturas, y se refiere basicamente a crear formas de vivir que restauren la confianza de unos con otros, que permitan la convivencia, que nos permitan entender la subjetividad ajena, en fin… sueños guajiros.

En fin, creo que el tema da para mucho más y si considero oportuno escribiré una segunda parte, por lo pronto queda exigir justicia y construir un mundo distinto, los vivos, los biófilos (se recomienda leer “el corazón del hombre” de Erich Fromm”, tenemos mucho que hacer por este mudno y por nuestras amadas mujeres.

Un comentario en “Monstruos de la modernidad

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